Comienzan las clases... y las viandas.

El comienzo de clases en algunos hogares trae una tarea más, las viandas para que almuercen nuestros hijos en la escuela o en el jardín. No sé porque suele ser una tarea bastante odiada, casi como una odisea.

Empezamos con mucho entusiasmo, preparando platos divertidos, nutritivos, creando y probando nuevas cosas, la emoción dura como mucho 1 mes, nos aburrimos y empiezan las quejas.

En mi caso particular, mi nene comenzó a comer en el jardín al año y medio y las viandas fueron unas de las inspiraciones para la creación de este blog, sobre todo porque al jardín donde lo mando no puedo llevarles nada que contenga carne vacuna o de pollo, al principio mi cara fue de ¿qué hago ahora? pero después me pareció una oportunidad para crear y probar cosas nuevas. No aceptaba la opción de que la lonchera tenga todos los días comidas opacas, tirando a blancas a base de arroz, pastas, harinas y papa, comidas típicas que cada vez más se ven en las viandas acompañadas con carnes, casi siempre hamburguesas o milanesas. Con suerte comidas caseras, sino sacadas de la bolsita comprada en el súper pre-cocidas.

Lo principal a la hora de pensar que mandarles y obtener buenos resultados es enviarles comidas que ya hayan sido probadas en casa, no vale mandarle un buñuelo de acelga que nunca comió pensando que en el jardín o en la escuela hacen magia para que lo coma, volverá seguramente igual que como lo mandamos. Lo mejor es que lleven algo que les guste y a eso agregarle algo que nos parezca que lo hará más nutritivo. Utilicemos esos alimentos que ellos prefieren, como compañía de alguno que queramos incorporar. No nos frustremos ante el primer rechazo, alimentos que venían comiendo re bien en casa, ante el adjetivo incorrecto de algún compañerito pueden comenzar a rechazarlos.

En lo más grandecitos quizás haga falta negociar, mandarles lo que más les gusta acompañado de algo que queramos nosotros, o sorprenderlos con algún juguetito en la lonchera, algún postre aunque no sea de la mejor calidad. Todo no se puede, los hábitos se incorporan de a poco, sin forzar, sin retar, sin castigar.

Para comenzar y no volvernos locos la O-R-G-A-N-I-Z-A-C-I-O-N es clave. Comidas preparadas con anticipación ya cocidas, guardadas en el freezer para los días que no hay tiempo de cocinar la noche anterior es una gran opción. Acá entran los caballitos de batalla, esos que no les mandas todos los días, pero cuando no tuviste tiempo esa misma mañana lo sacas del freezer y directo al recipiente: formitas de polenta de colores. Nuggets de pescado, pollo o carne (caseras). Canastitas de vegetales. Hamburguesas de cereales y legumbres.

El resto de los días, tratas de cocinar un poco más la noche anterior o le haces la comida pensada, pero no hay nada que cueste más, por lo menos a mí, que cocinar a las 7 de la mañana lo que van a llevar, así si es fácil de odiar la vianda ja-ja-ja-ja.

El plato ideal, del tamaño que habitualmente comen (no sirve de nada mandarles de más, porque se tira), sería con la mitad cubierto de vegetales, un cuarto cubierto con proteínas que vienen de las carnes, huevos, legumbres y un cuarto cubierto con cereales o tubérculos. Sepamos que mientras más colores tienen, más nutrientes estamos incorporando.

Si son comidas que todas llevan calentado se pueden poner todas en un mismo recipiente: suelen venir recipientes diseñados para las viandas ya compartimentados. Si mandamos una ensalada por ejemplo, o un sándwich acompañado de algo que necesite ser calentado conviene ponerlo en recipientes separados así no se arruina. Nosotros no comeríamos un tomate que pasó por un microondas, el niño seguramente tampoco.

Ejemplos hay miles, recuerden que varias de las viandas que irán viendo durante el año no tienen carne de vaca o pollo, pero en el blog encontrarán recetas con ellas que podrán incluir. Lo mismo para aquellos que no consuman otro tipo de alimentos, opciones hay muchas, iguales que preferencias y costumbres.

Les dejo algunas pocas opciones ya armadas a modo ilustrativo para inspirarse, la clave es la imaginación. Iré subiendo a medida que pasen las semanas de clases.

EXITOS Y BUEN COMIENZO DEL AÑO LECTIVO!!

vianda 1

vianda 2

vianda 3